domingo, 3 de febrero de 2019

Tarta de requesón


Hoy os traigo una tarta sencilla, rápida de preparar y muy apetecible para todos los paladares. El ingrediente estrella del dulce de hoy es el requesón o  queso ricotta, como se lo en muchos países de América del Sur y por supuesto en Italia. 
Os cuento que llamamos requesón a un tipo de queso granuloso que se hace con el suero obtenido de la producción de otros quesos y que se consume fresco, sin prensar, salar o madurar.
Es de color blanco, de textura blanda y granulosa. Su sabor es extremadamente suave, convirtiéndose en el queso perfecto para la elaboración de postres.
Hay que tener en cuenta que es un queso muy perecedero por su alto contenido de humedad, motivo por el cual hay que consumirlo rápidamente.
Puede hacerse con cualquier tipo de leche y por su bajo contenido calórico y escasa proporción de grasas, es apropiado para personas que estén a dieta.
Cabe destacar su alto valor nutritivo, ya que al estar elaborado con el suero de la leche, resulta mucho más proteico y mantiene todos los aminoácidos esenciales. De hecho, el requesón tiene aproximadamente cuatro veces más proteínas que la misma cantidad de leche entera.
Por otro lado, es un producto muy fácil de digerir por lo que está indicado también para personas con digestión delicada.
¿Qué tal si os cuento la receta?



La base y la cubierta están hechas de una masa quebrada que lleva levadura, llamada frolla, la cual encierra un suave, dulce y húmedo relleno de requesón aromatizado en este caso con ralladura de limón, pero puede reemplazarse por naranja, vainilla o lo que más os guste.
Masa frolla
Batimos 115 gramos de mantequilla (que tuvimos fuera de la nevera por al menos una hora para que se encuentre bien blanda) con 100 gramos de azúcar, la pizca de sal y la ralladura de la piel de medio limón. Cuando esto blanquee agregamos el huevo y la yema, integramos bien y por último incorporamos 240 gramos de harina que ya tendremos mezclada con 6 gramos de levadura en polvo.
Nos debe quedar una masa suave y algo húmeda. Es importante no amasarla para que no nos quede dura luego de cocinada, y para eso siempre es muy útil ayudarnos con alguna espátula de cocina, cornet o rascador.
Antes de estirarla y forrar nuestro molde de tarta debemos llevarla a la nevera para que endurezca un poco y nos sea más fácil estirar.
Relleno
Para el relleno de requesón empezaremos batiendo 2 huevos grandes con 150 gramos de azúcar y la ralladura de medio limón, luego agregamos el requesón, mezclamos bien y si vemos que nos queda algo grumoso yo lo que suelo hacer es pasarle un poco la batidora eléctrica y así me aseguro de que me quede una textura bien lisa y fina.
Ahora si, cuando ya tenemos la masa bien fría de la nevera, forramos con ésta un aro de tarta (la masa debemos partirla en dos, no os olvidéis que es una tarta que va cerrada por encima con masa. así que lo que suelo hacer es dividir en esta proporción: 2/3 de masa para la base, que siempre demandará más cantidad y 1/3 para la parte superior), le agregamos el relleno de requesón y  cerramos la tarta con masa por encima.
Llevar al horno previamente calentado a 180ºC por aproximadamente 30 minutos, o  hasta que veamos que la masa por encima está dorada de modo parejo.
Dejamos enfriar bien y espolvoreamos con azúcar glass.
Una vez lista nos dura dentro de la nevera en perfecto estado por 5 días, aunque os aseguro, en casa esto nunca sucede porque es una delicia, y si supera los dos días es un milagro!

2 comentarios:

  1. Hola! te ha quedado fantástica! se ve deliciosa! muchas gracias por las recetas que compartes! besis

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  2. Madre mia a que hora me pongo yo a comentar jajajaja, tengo las tripas cantando la traviata jajajaja. Una pinta de lujo. Un besazo.

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